1 de Enero: Jornada Mundial por la Paz

Comenzando un nuevo año, se ofrece este día una oración para vivirlo en paz.
Sabemos que a lo largo de los doce meses a vivir pueden ocurrir cosas que no estaban en nuestros planes; cosas que pueden ser agradables o de las otras. Ante esta situación, la pregunta es como prepararse.
Sin dudas que nos ayudará poner toda nuestra confianza en el Señor. “Él es nuestra paz” nos dice San Pablo en el capítulo 2 de la carta a los efesios.

En lo personal, se nos invita a vivir en armonía con uno mismo. Esta postura nos permitirá avanzar a vivir cordialmente con los demás.
En lo comunitario, estar en paz con el otro es entrar en su realidad y aceptar lo que nos rodea.
Para algunos es no entrar en guerra. Es más que eso. Es vivir en plenitud, en justicia, en solidaridad.
La paz es posible si se vive de una manera ordenada. Mirar a los costados, respetar el tiempo del otro, no criticar, no apurarse, asumir la realidad, tener momentos de oración; todas claves para estar en paz con Dios y los hermanos.

Jesús proclamó “bienaventurados los que buscan la paz”, los pacificadores, y mandó a los discípulos a saludar deseando la paz.
Caminamos juntos el año de la evangelización, el año de la misión. El buen misionero es el que promuve la paz, la concordia, dejando de lado las disputas y contiendas. Siempre hay diferencias, pero el secreto es estar en paz unos con otros.
En esta jornada que celebramos a María como Madre de Dios, tomemosla como Madre nuestra. Pidámosle como hijos, transitar este tiempo en paz con su Hijo Jesús y los hermanos. Hagamos un año mejor. Cuidemonos los unos a los otros. Así sea.

                                                          

P. Dante De Sanzzi

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